Mi hijo practica florete: ¿por qué toca y no le dan el punto?

Ver florete desde la grada puede ser desesperante al principio.

Tu hijo o hija toca.
Se enciende una luz.
Tú piensas: “bien, punto”.

Pero el árbitro se lo da al otro tirador.
O no se lo da a nadie.

No es que el marcador esté mal.
No es que el árbitro esté inventando.
Y no, no eres el único padre que no entiende qué acaba de pasar.

En florete hay una idea clave: tocar no siempre significa ganar el punto.

1. En florete no todo el cuerpo vale

En florete, la zona válida es principalmente el tronco.

No cuentan brazos, piernas ni cabeza. Por eso los tiradores llevan una chaquetilla eléctrica, también llamada lamé, que marca la zona donde el tocado puede ser válido.

Esto explica una situación muy habitual:

El tirador toca.
La acción se detiene.
Pero no hay punto.

¿Por qué?

Porque ha tocado fuera de la zona válida.

Primera regla sencilla para padres: luz no siempre significa punto.

2. La prioridad cambia todo

El florete tiene una regla que no existe en espada: la prioridad.

Dicho de forma fácil: si alguien te está atacando, primero tienes que defenderte.

Si tu hijo ataca correctamente y el rival toca al mismo tiempo sin parar el ataque, normalmente el punto será para tu hijo.

Pero si el rival consigue parar el ataque con su hoja y responde después, el punto puede ser del rival.

Aunque tu hijo también haya tocado.

Y aquí llega la frase importante: en florete no se pregunta solo quién tocó, sino quién tenía derecho a tocar.

3. Entonces, ¿qué mira el árbitro?

El árbitro no mira solo las luces.

Mira la acción completa.

Por ejemplo:

¿Quién empezó atacando?
¿El ataque fue claro?
¿El otro tirador paró?
¿Hubo respuesta después de la parada?
¿El tocado fue en zona válida?
¿Los dos salieron realmente a la vez?

Por eso, desde la grada, dos luces pueden parecer “empate”, pero para el árbitro no lo son.

En florete, muchas veces hay que interpretar la frase de armas.

4. Tres ejemplos fáciles

Ejemplo 1: tu hijo ataca, el otro también toca.
Si tu hijo tenía el ataque y toca en zona válida, puede ser punto para tu hijo.

Ejemplo 2: tu hijo ataca, el rival para y responde.
Si la parada fue clara, el punto puede ser del rival.

Ejemplo 3: tu hijo toca en brazo o pierna.
Ha tocado, sí. Pero en florete eso no suma punto.

La idea que debes recordar

Para entender mejor el florete, no mires solo el marcador.

Hazte tres preguntas:

¿Tocó en zona válida?
¿Quién empezó atacando?
¿El otro tirador paró antes de responder?

Con esas tres preguntas ya se entiende mucho más.

No hace falta convertirse en árbitro el primer día. La esgrima también se aprende mirando.

Pero cuando entiendes la prioridad, el florete deja de parecer tan raro.

Porque tu hijo no está solo intentando tocar.

Está aprendiendo a construir una acción, defenderse, atacar en el momento correcto y tomar decisiones en décimas de segundo.

Por eso, cuando toque y no le den el punto, la pregunta no siempre es:

“¿Por qué no ha valido?”

Muchas veces la pregunta correcta es: “¿Quién tenía la prioridad?”


Base normativa: el reglamento técnico FIE vigente recoge que el blanco válido en florete excluye cabeza y extremidades, y que el árbitro aplica las convenciones de florete para decidir la validez o prioridad del tocado. La propia FIE también explica el florete como un arma con reglas de prioridad o “right of way”.