¿Por qué la ropa de esgrima es blanca?
Cuando pensamos en esgrima, una de las imágenes más características es la de dos tiradores vestidos completamente de blanco.
Pero ¿por qué precisamente blanco?
Antes no existían los aparatos eléctricos
Durante buena parte de la historia de la esgrima no existía un aparato que indicara automáticamente cuándo se había producido un tocado.
Por eso era necesario encontrar formas de hacerlos más fáciles de reconocer.
Se utilizaron sistemas que permitían que la punta del arma dejara una marca visible sobre la ropa del adversario. Sobre una chaqueta blanca, esas marcas podían distinguirse con mucha más facilidad.
El blanco tenía, por tanto, una función práctica: ayudar a comprobar dónde había llegado la punta.
La electricidad cambió las cosas
Con la llegada de los sistemas eléctricos de señalización, ya no fue necesario comprobar visualmente cada tocado.
A partir de entonces, el aparato comenzó a indicar cuándo se producía el contacto válido.
Sin embargo, el uniforme blanco ya se había convertido en parte de la identidad de la esgrima y la tradición se mantuvo.
¿Hoy es obligatorio vestir de blanco?
No necesariamente.
El reglamento internacional de la FIE permite que la ropa de los tiradores tenga diferentes colores, aunque existen determinadas restricciones.
Por eso el predominio del blanco que vemos actualmente responde sobre todo a la tradición de la esgrima, más que a una necesidad técnica.
¿Era para poder ver la sangre?
Es una explicación que se repite con frecuencia.
Sin embargo, no hemos encontrado documentación histórica suficientemente sólida para afirmar que esa fuera la razón por la que se adoptó el uniforme blanco.
La explicación relacionada con la visibilidad de las marcas de los tocados está mucho mejor documentada.
Una tradición que sobrevivió a la tecnología
Hoy los aparatos eléctricos hacen un trabajo que antiguamente debía resolverse de otras maneras.
Pero el blanco permaneció.
Lo que comenzó siendo una solución práctica terminó convirtiéndose en una de las imágenes más reconocibles de nuestro deporte.


